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China X, Xian I

Año 221. a c, Roma se encuentra enzarzada en plena guerra púnica contra los cartagineses liderados por Anibal. A miles de kilómetros un hombre atraviesa una explanada. Va acompañado de 5 soldados que le hacen de guardaespaldas y 3 artesanos que le dirigen a supervisar su obra.

Se adentran por un túnel subterráneo, los artesanos van delante pálidos por el miedo. El hombre que les sigue no tendría ningún miramiento en matarlos si encuentra algo que no es de su agrado. Ronda la cincuentena y ha conseguido poner fin a 250 años de la llamada guerra de los estados. Ha sometido a todos los reinos en guerra y los ha unido bajo su mando, enlazando en la leyenda con los dioses-emperador origen de la civilización china. Pero el es real, muy real.



Los artesanos han comenzado a hablar y Qin Shihuang deja de vagar en sus pensamientos y los hace callar, quiere disfrutar en silencio de su gran obra. Ante él la vanguardía de su ejercito forma en 3 filas un total de 204 arqueros, sus guerreros, sus mejores guerreros que le acompañarán en la otra vida.

Avanzan a través de la formación, cada soldado tiene una expresión propia, algunos con bigote, otros con barba pero todos serios y preparados para el combate. Los artesanos callados van delante abriéndole el camino, mirando de reojo no sea que su amo se pare. Los guardaespaldas no dan crédito a lo que ven. Saben que son unos privilegiados, que esta maravilla está vedada al resto de mortales, sólo los artesanos y los miembros más destacados de la corte tienen acceso a este lugar. Lo que no saben es que para preservar el lugar en secreto serán sacrificados nada más volver al palacio.

Llegan a la altura de una carroza de bronce con 4 caballos todo pintado de color blanco. Va conduciendola un cochero, Qin Sihuang se queda un momento mirando la figura, zapatos negros, pantalón púrpura. Parece ropa de verdad. En la cintura tiene el cinturón con su hebilla, asoma una ropa verde por debajo de la negra armadura y en la cabeza un gorro blanco completa la figura. A ambos lados 2 lanceros completan la escena. Llevan espadas y lanzas, en la carroza hay un escudo de bronce con decoraciones de dragón.



Siguen avanzando por la vanguardia del ejército formada ahora por un millar de guerreros, caballos y varios carros de madera, divididos en 4 escuadrones.


Uno de 160 ballesteros de pie, 172 agachados con una rodilla en el suelo. Están decorados y tienen todos los detalles, la bolsa con las flechas, las ballestas, tienen diferentes tocados en el pelo, pañuelos que indican su graduación, los guardaespaldas se fijan que tienen hasta los cordones de los zapatos. Nadie los diferenciaría de uno real.

Otro escuadrón de 64 cuádrigas de madera como la que han visto antes. Otro de caballería dirigido por 6 cuádrigas y seguido por 108 jinetes cada uno andando delante de su caballo. Y por último un escuadrón mezclado de cuádrigas, infanteria y caballeria.


Un ejército impresionante para cualquiera pero Qin Shihuang está acostumbrado a comandar un gran número de personas. De su imperio de 20 millones de personas ha tenido a 2 millones realizando trabajos forzados. Ha conseguido dividir su imperio en provincias gobernadas por sus ministros, ha fortalecido y juntado las murallas de los reinos conformando lo que se conocerá como la gran muralla y ha creado una red de carreteras y canales. Conquistó los territorios de lo que hoy se conoce como Corea y Vietnam. Tampoco ha tenido ningún tipo de comtemplaciones con la gente de letras, mandó quemar miles de libros, asesinó a 400 intelectuales en la capital y en otra ocasión, más de 700 fueron enterrados vivos cerca de su mausoleo, todo para evitar cualquier oposición a su reinado.



La gente le teme, los artesanos y sus guardaespaldas le acompañan aterrados, saben que su vida no vale nada en los tiempos que corren. Qin Shihuang está contento con el trabajo hecho, los artesanos se atreven a comentarle los progresos que han hecho en la sala de los acróbatas y con el estanque de las grullas pero el emperador se encuentra cansado y quiere volver a su palacio.

Qin Sihuang mandó empezar a construir su mausoleo nada mas morir su padre cuando el contaba con 13 años de edad durante 38 años se ha estado trabajando en esta gran obra.

En el palacio Qin Sihuang recibe una misiva de su ministro Li Si encargado de la obra poniéndole al día de los trabajos de la tumba:

Yo su servidor, con 720 mil trabajadores ya llegamos a tal profundidad que ya no se enciende el fuego. Las rocas se oyen huecas. Parece que ya llegamos hasta el fondo de la tierra. Ya no podemos más.

Qin Sihuang se levanta, hace llamar un escriba y le manda una nueva orden:
Entonces ¿Por que no ampliarla?.

Qin Sihuang no vivió muchos años más, durante un viaje en busca de la longevidad, enfermó y murió. El terror que sembró durante su vida se rebeló nada más morir y su corte con su hijo tuvo que huir apresuradamente del ejército rebelde. La dinastia Qin como imperio sólo sobrevivió 15 años a su muerte pero dejó lo que fue la base de la sociedad feudalista china.





Las descripciones históricas suponen que el interior del mausoleo es un enorme palacio subterráneo con grandes tesoros. Se construyó un gran túmulo para esconderlo que medía 115 metros de altura. China está esperando a tener la tecnología lo suficientemente avanzada para poder desenterrar esta maravilla sin provocar grandes daños, mientras practican con otros cientos de tumbas que todavían están por abrir.
PD: Para realizar este post he utilizado como documentación el libro del museo que lo compré allí mismo como detalle lo tengo firmado por el agricultor que descubrió los guerreros cuando estaba haciendo un pozo. Tenerlo allí, firmando libros, era un poco de atracción de feria pero no se puede dejar de sentir la sensación de estar tocando la Historia aunque sea de suerte este hombre ha sacado a la luz una de la maravillas de este mundo.

China XI, Xian II

Llegamos a Xian por los pelos, el autobús iba en reserva y el chofer paró en un par de gasolineras pero como vieron que ya había llenado el depósito antes de salir se ve que no le dejaban poner hasta el día siguiente. Llorando, llorando pero llegamos bien, ya era tarde y cenamos directamente en el hotel.

Allí nos esperaba la guía de Xian se llamaba Sun y su nombre latino era Silvia. Una chica bastante joven con un dominio del español bastante correcto (lo único era que en lugar de museo terracota decía museo racota).
Por la mañana nos dirigimos al museo racota, se encuentra fuera de la ciudad (media hora, tres cuartos).

No me extenderé mucho en la historia del mausóleo pero si decir que después de quedar sumida en el olvido de los tiempos por el vaiven de las dinastías y el traslado de la capital, tuvo que ser un agricultor en los años 70 que un día mientras estaba haciendo un pozo se tropezara con esta maravilla.

Bueno, continúo, en la primera fosa se encuentra la vanguardia del ejército, hace 320 metros de largo y 62 de ancho dividida en 38 hileras de guerreros, hay 2000 excavados pero cuentan que debe haber más de 6000 soldados y 45 carros de combate.

La primera es la que está más expuesta a la intemperie, parece un gimnasio y está bastante abierta. Las otras fosas excavadas posteriormente están más resguardadas pero la primera necesita un desembolso bastante fuerte que por ahora no pueden/quieren realizar.


La segunda está a 20 metros de la primera y puede albergar más de 1300 guerreros. La fosa está bastante a oscuras y tienen varios guerreros en vitrinas para poderlos ver de cerca. En esta fosa se encuentra bastante dividida y apenas se ven los guerreros expuestos. En principio aqui se encuentra el cuerpo del ejército con soldados de todos los tipos.

En la tercera, la más pequeña tiene 68 guerreros, 4 caballos y un carro de combate. Se supone que es el centro de mando porque los restos son más ornamentales y se encuentra al final del ejército.

(esta foto está repetida pero es que me gusta mucho)

El museo cuenta además con un cine circular (que no vimos) y un edificio de servicios con restaurante y la tienda de souvenirs. Allí tienen al agricultor firmando libros, cuando me enteré me dio bastante lástima el pobre hombre pero no pude dejar de comprar un libro y que me lo firmara. No sé si el se ve como un mono de feria o realmente se siente satisfecho por lo que ha hecho y entiende su faena actual como un reconocimiento, no sé qué sentirá el hombre....

(lo siento por la calidad de la foto pero es que no dejaban hacer foto y la tuve que hacer de estranjis)

Al salir del museo pasamos por la colina donde está el mausoleo con la tumba del emperador. Estiman que necesitarán más de 100 años para excavar por completo el lugar. Además se han encontrado que al abrir otras tumbas estas al entrar en contacto con el aire se han descompuesto con rapidez por eso están esperando a pulir las técnicas de excavación antes de abrir la tumba principal.

Nos fuimos al centro a comer y a ala, a un taller de jade, otra tienda tongo donde nadie compró nada. Luego a visitar la pagoda de la oca silvestre, se dejaba ver pero no me he acordado de ella hasta que no me he puesto a revisar las fotos que iba a colgar para acompañar este post.

Luego fuimos a visitar las murallas de la ciudad, una de las pocas conservadas, ya que en la mayoría de ciudades al necesitarse el espacio se derribaron pero como xian quedó bastante descolgada una de las cosas buenas es que conservó las murallas, como ávila vaya...


La muralla mide 14 kilómetros y es muy ancha por lo que se puede alquilar bicis para recorrerla.



La guía nos propuso ir a un espectáculo de danza y música pero como la mayoría seguiamos escamados por lña ópera china sólo uno fue a verlo. La verdad es que nos apetecía más recorrer el centro de la ciudad, por lo que la guía nos dejó allí en la muralla.

Justo debajo se encontraba unas calles típicas llenas de souvenirs y nosotros como locos pa'rriba y pa'bajo, bastante bonita.




Al lado se encuentra la torre de la campana, espectacular, y un poco más allá se encuentra la torre del tambor, o al revés que ya me lio.

La guía nos recomendó la calle que hay a la derecha de la torre de la campana conforme vienes desde la muralla porque es donde ellos se compran la ropa y es buena a buen precio, pero mientras nos dirigiamos allí topamos con un gran centro comercial y nos metimos allí. Y allí los precios de las cosas eran como los de aquí y casi no se regateaba, total que no compramos casi nada (no digo nada porque seguro que algo cayó aunque ahora no me acuerde).


Para cenar nos recomendó un restaurante que se llamaba la torre de la campana que se encuentra en una de las esquinas que dan a la torre, se tienen que subir unas escaleras y está justo en encima de un starbucks. Nos hicimos entender en medio ingles y no pusieron un poco de todo y los raviolis que son la especialidad de allí. Son como galletas de pasta rellenos de diferentes cosas (setas con verduras -mushroom, pollo- chicken, ternera-beef) os pongo las palabras en inglés que aunque sean obvias son el abc de la comida en china. Eramos 6 pedimos los platos que quisimos, repetimos, nos pedimos una cerveza de 600 ml cada uno y nos costó...18 euros....en total a 3 euros por barba, y luego como unos chulos nos pegamos un capuchino en el starbucks que nos costó 3 euros a cada uno y a ala a ver oscurecer y como se iluminaba la torre..y cómo se iluminaba..una pasada.

Sobre las 11 de la noche nos fuimos al hotel, llevabamos las tarjetas del hotel con el nombre y la guía nos recomendó que cogieramos un taxi pues el hotel estaba bastante lejos y el taxi era barato. Pues venga nos dirigimos a una de las esquinas de la plaza de la torre y avisamos a un taxi, nos subimos al primero, le enseñamos la tarjeta...y el tio que no hace nada....le giro la tarjeta para que viera el croquis (no es muy dificil ya que el centro hace como 2 rectangulos) pero no sé si no sabía ir o no queria total que nos tuvimos que bajar y subir en otro taxi. Este después de remirar la tarjeta si que nos llevó. He de decir que el resto del viaje todos los taxis nos llevaron a los sitios pero aún llevando siempre las tarjetas del hotel nos encontramos más de una reticencia...

Del grupo del circuito conforme iban pasando los días se fueron creando 2 grupos que eran las 2 mesas que haciamos cuando comiamos (siempre haciamos 2 mesas de 8) nos pusimos casi de casualidad el primer día y así nos quedamos todo el viaje. El otro grupo no cogió el taxi y tardaron hora y media en llegar al hotel, lo digo para que os hagáis una idea de las distancias en China. El taxi nos costó 2 euros.

El hotel era el Tangchen y se encuentra en el 229 de Hanguang Road, bastante bien, no de la calidad de Pekin pero con todo lo que necesitabamos y el bufet correcto.

Positivo:Aunque estés harto de ver las imagenes de los guerreros y hayas visto reportajes, etc... cuando estás ahí te impresiona igual. Las murallas y el centro de Xian tambien valen la pena, y los raviolis, en definitiva Xian vale la pena.

Negativo: El centro comercial, si estais en Xian no perdais el tiempo y no vayais ya que no vale la pena.

China XII, Xian III

Por la mañana visitamos el barrio musulmán y la mezquita, para llegar a ella atravesamos unas callejuelas a modo de zoco lleno de las típicas tiendas de souvenirs e imitaciones. En una de las tiendas un turista le va a pagar unas compras a la vendedora y veo como se gira y le empieza a gritar a un chino de mediana edad con traje raido diciéndole que se vaya (un carterista que queria acercarse al turista y aprovechar que estaba pagando).



La mezquita es parecida a un templo budista, son más rigurosos con las fotos y no te dejan entrar en la zona donde rezan. Después de la visita, la guía nos deja que recorramos la zona, nos comenta la posibilidad de visitar una casa antigüa pagando la entrada y unos cuantos la acompañamos otros se quedan por ahí callejeando.

La casa era de un personaje rico y nos enseñan las estancias, tanto de los sirvientes como de la familia acomodada, es interesante y ves como era una casa señorial antigüamente. La casa en realidad son diferentes casitas con patios y callejones entre ellas. En uno de los patios vemos a una china vestida con un traje tradicional y un fotógrafo haciéndole fotos. Nos cuentan que es un sitio que se suele elegir para hacer fotos de boda o para books de modelos.

Al acabar damos un paseo por una amplia calle llena de tenderetes. Se ven algunos chinos vestidos con pañuelos o gorros musulmanes. Nos paramos en una farmacia que tienen en el mostrador, gusanos, serpientes y escorpiones. Unos del grupo entran a chafardear, mientras veo que en la entrada hay una anciana pidiendo con una tacita. Le echo un vistazo a la tacita y veo que tiene unas pocas monedas. Saco un billete de 50 yuanes 5€ y le digo con gestos si hacemos el intercambio, un barrendero se ha acercado a ver lo que hacia con la anciana y sonrie. La anciana vacia la taza en el suelo, recojo las monedas y le doy el billete. Ni sé las veces que me da las gracias.



El uso de las monedas es raro en china y con los turistas siempre se entienden con billetes por eso si quieres tener unas monedas de recuerdo tienes que pedirlas a propósito y no te suelen dar con facilidad. Ya tenía unas cuantas pero me pareció que así podía tener unas cuantas más y encima alegrar el día a una persona.

Luego nos llevaron a comer a otro restaurante para turistas (todos los camareros revoloteando, mesas con el plato giratorio en el centro, una bebida-vaso incluida y un bufet variado con cosas chinas y alguna cosa occidental -patatas fritas). Este tenía como particularidad que había un señor que estaba haciendo los tallarines en el momento e iba dejando bols para que la gente los cogiera. Estaban muy buenos.

Por la tarde Sun nos propuso como excursión opcional ir a ver otra tumba. Esta era de un emperador (el 4º o 5ºposterior a de los guerreros de "racota") que se caracterizó por su preocupación por el pueblo. Así en lugar de hacerse construir un ejército lo que hay son piezas de tareas cotidianas (animales, agricultores, sirvientas) y las personas aparecen con rostros sonrientes y relajados (al contrario que las férreas caras de los guerreros). Hay unas 100.000 piezas aunque de menor tamaño que los guerreros.


El museo que conforma la tumba es muy moderno, todo está protegido por cristaleras y a media luz. Merece la pena visitarla, no tiene la espectacularidad de los guerreros pero tiene la gracia de ver las cosas cotidianas, en resumen se complementan.


Al salir una compañera del grupo se pone a regatear una bola de jade -falso por supuesto-, está hecha a base de circunferencias que se han ido tallando capa a capa y que simboliza la familia. No se pone de acuerdo y se va. Conforme nos vamos de la tienda y vamos saliendo del recinto vemos que vuelve la vendedora y le ofrece la bola por 10€ que era lo que ella estaba dispuesta a pagar. A mi como me hacia gracia la bola veo la oportunidad y ni corto ni perezoso me acerco con ella a la tienda. Nos dan las dos bolas a regañadientes....

Y a la al aeropuerto. Como en todos los sitios el último día comentamos el tema de la propina, en la hoja del circuito nos pone que lo habitual es 16-32 yuanes por persona/dia para guía y chofer. En Beijing no hubo ningún problema ya que todos estuvimos encantados con Juan y le dimos más del máximo que tocaba. En Luoyang a algunos no nos gustó el excesivo enfasis que hizo Lisa con el lugar (nos endosó una foto de grupo retocada via photoshop por 5€ y nos decia que no bajaramos del 30% de lo que nos pedian cuando podiamos bajar el 300%) y le dimos más o menos lo que tocaba.

(digo que es la que ví más profesional y le pongo esta foto....,)

Pero se ve que a una del grupo se le cruzó Sun porque decía que hablaba muy bajo y no la oía y que encima cuando se lo había comentado no había subido el tono. Aparte que nos había tratado fríamente. Yo lo que ví es que era la guía más profesional que nos habíamos encontrado, siempre en su sitio, y dando explicaciones de todo y bien (la que hablaba mejor el español con diferencia), Juan si que nos había llegado al corazón de todos porque era un buenazo y se veía, Lisa tenía una actitud cariñosa pero que rozaba lo monjil. Bueno, en fin que habia gente que no queria pagar propina (no sé hasta que punto hubo gente que vio la oportunidad de ahorrarse un dinero...) a otros del grupo no nos parecía nada bien porque la chica había cumplido con nosotros perfectamente.

Total que al final recapacitaron y dijeron de pagar 50 yuanes, no era gran cosa pero nosotros decidimos hacer lo mismo para enturbiar las relaciones del grupo. A ver tuvimos suerte con el grupo, todo gente amable y que ibamos más o menos a lo mismo, podía haber alguna cosa pero no estabamos siempre teniendo que esperar a alguien o retrasar un desplazamiento por algo. Pero cada uno es como es y siempre hay diferencias.

Un circuito tiene 3 cosas malas, 1 el precio, 2 que vas como borregos y 3 que has de compartir los días con unas personas que no conoces de antemano y puedes tener la suerte de encontrarte gente con la que conectes y puedes encontrarte gente que te arruine el viaje. Nosotros por suerte encontramos gente que valía la pena y suerte porque no hubo gente que nos arruinara el viaje.

Sun nos dejó antes de dar los pasaportes (no nos pareció bien porque podía haber surgido cualquier problema y no estaba) de hecho sí que surgió, en el control empezaron a rebuscar por el equipaje de mano, cualquier cosa que pudiera considerarse peligrosa te la quitaban, líquidos, mecheros, esmalte de uñas.. Hay quien decia que había cosas que en Europa sí que te dejan llevar y que allí no y que sería que no conocían la normativa. (Hace poco he visto que hasta ahora no era público que cosas se podían llevar y cuales no pero siempre hay el listo que lo sabe todo). Nosotros siempre dejamos todo en la maleta que facturamos y en el de mano sólo llevabamos algo de ropa y papeles. De todas formas también me hicieron abrir mi maleta de mano porque la guía lonely al ser un tocho no saben lo que es en el scanner.

Al subir al avión todo chinos y su concepto de higiene, gritos por todos lados, nos tocó un chino al lado dedicándose al deporte nacional, empieza por es y se hace con la boca. Nos pusieron una bandeja para cenar, podias elegir entre chicken y beef. Se dejaba comer.

Positivo: La tumba del emperador fue una excursión opcional que está muy bien.

Negativo: Lo de la propina de la guía, una cosa es que entres o no en el juego de las propinas y otra que se le intente boicotear a una por una tonteria. Ahora pienso que lo mejor desde un principio es que cada uno hubiera puesto lo que le diera la gana y se apañara con el guía.